Tribuna: Al andar se hace el camino
Llegó marzo, el mes en que supuestamente volvemos a una rutina aburrida y desgastante. Pocos quieren volver a sus labores usuales.
Olvidamos que cada día trae su propio afán, que todo cambia y todo es nuevo.
Si miramos hacia el bosque, notaremos que el viento pasará entre árboles más altos y frondosos, generando inéditas melodías.
Las crías de este año tendrán que adaptarse a los desafíos del cambio climático. Sus células mutarán de manera distinta, perdiendo de a poco la identidad que hoy conocemos.
Nada es estático, todo es movimiento en espiral.
Aceptemos la incertidumbre como la oportunidad para dirigir nuestros pies hacia el horizonte que anhelamos.
Porque nadie puede saber cuál es nuestro destino, o hacia dónde iremos. No hay carta que defina este andar.
Cuando nuestro ánimo decaiga por la amenaza de la rutina, sigamos las palabras del poeta español Antonio Machado:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Comentarios
Publicar un comentario